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Los alumnos del Instituto Nicolás Copérnico de Parla sueltan libros en las calles con la etiqueta #elcopérnicoteprestaunlibro

Es una campaña de fomento de la lectura a la que se han sumado los 760 estudiantes del centro, junto a profesores y antiguos alumnos.
28/11/2016
Los alumnos del Instituto Nicolás Copérnico de Parla sueltan libros en las calles con la etiqueta #elcopérnicoteprestaunlibro

Al proyecto se han sumado estudiantes, profesores y antiguos alumnos para implicar a todos los parleños

En una de las cabinas de teléfono que aún quedan en Parla ha aparecido el libro “Paula y el rey niño” con una pegatina en la que se lee “Cógeme, léeme, disfrútame” y la etiqueta #elcopérnicoteprestaunlibro. La red social Twitter y las calles de Parla son las herramientas de la campaña de fomento de la lectura que están realizando los alumnos del Instituto Nicolás Copérnico, que sueltan libros en cualquier rincón de la ciudad y lo tuitean para que alguien lo lea y vuelva a soltarlo.

El primer “Bookcrossing” que hacen estudiantes de Parla

La idea se conoce como “Bookcrossing”. Es la práctica de dejar libros en lugares públicos para que los recojan otros lectores que después harán lo mismo y fue ideada por un estadounidense hace unos quince años. Y ahora es la primera vez que se lleva a cabo en Parla, gracias a chicos y chicas de 12 a 18 años que sólo en los dos primeros días de esta campaña han “soltado” cerca de una veintena de libros.

La ideóloga de la iniciativa ha sido la profesora de Lengua y Literatura del Copérnico, Esmeralda Muñoz, que según ha explicado “practicaba el bookcrossing desde hace muchos años, en el Parque del Retiro, cuando estudiaba la carrera. Y he visto que recientemente Emma Watson, la actriz que interpreta a Hermione en Harry Potter, repartía libros en los metros de Londres y Nueva York”.

Así que Esmeralda se preguntó a sí misma “¿por qué no en Parla?”, ya que “Parla tiene una mala fama que no es real”. Y propuso a los compañeros del departamento de Literatura y al resto de docentes del instituto, empezando por la dirección “intentarlo con los adolescentes del Nicolás Copérnico, que tienen mucho potencial y lo van a hacer”, ha contado Esmeralda.

Se han apuntado estudiantes, profesores y antiguos alumnos

“Todo el equipo mostró su apoyo absoluto”, ha asegurado la profesora. “Esta gente tiene mi Ok de entrada. Por supuesto que cuentan con mi respaldo, mi apoyo y mi participación”, ha remarcado el director del instituto, José María Soler, que ha añadido que “el proyecto ha sido acogido de forma absolutamente espectacular y con mucho cariño por los chicos. Incluso los antiguos alumnos que nos siguen por las redes han recogido la iniciativa y se han sumado a ella”.

#elcopérnicoteprestaunlibro es una suelta de libros, que donan los alumnos, para que sean leídos y soltados de nuevo en cualquier lugar de Parla. La campaña cuenta con Twitter como red de difusión. “Ni qué decir tiene que las redes sociales encantan a los chicos, así que se han volcado totalmente. Ni querían traer los libros para que les diéramos el visto bueno, querían soltarlos esa misma tarde”, ha desvelado Esmeralda Muñoz.

“La mayor parte de los alumnos están interesados en participar. Incluso los alumnos de Segundo de Bachillerato, que están estudiando sin parar, a lo mejor no se pueden dedicar a escribir el texto y soltarlo, pero muchos han donado libros para que los suelten los niños de la ESO. Así que  cada uno va a participar en la medida de sus posibilidades”, ha añadido Muñoz. 

Libros donados por los alumnos con el visto bueno de los profesores

Según ha explicado la profesora de Lengua y Literatura, esta suelta de libros requiere seguir unos pasos para que funcione. “El primer paso es traer el libro que van a soltar al instituto. Les decimos que tiene que tener una mínima calidad, es decir, tienen que haberlo leído y haberles gustado. Nos lo tienen que enseñar a los profesores de Lengua para que les demos el visto bueno. Muchos no leen libros de adultos y los traen para que los valoremos”, ha explicado la maestra.

Como ha añadido Esmeralda, en el instituto les dan un texto “que ellos tienen que escribir contando el proyecto, para que la persona que lo coja pueda entender lo que se está encontrando. En el texto aparece nuestra etiqueta, que tienen que reseñar en Twitter. Para soltar un libro, se hace una foto a la portada y al lugar de Parla donde lo ha dejado y se sube a Twitter con la etiqueta, para que el que lo vea pueda, si llega a tiempo, coger el libro. Funciona también como una búsqueda del tesoro”.

Si lo encuentras, léelo y vuelve a soltarlo tuiteando #elcopérnicoteprestaunlibro

El parleño que encuentra “el tesoro”, o bien siguiendo la pista del tweet o por casualidad, puede leerlo y volver a soltarlo para lo que, como ha manifestado la profesora de Literatura del Nicolás Copérnico, “nos cuenten si ha gustado o no, que se suba de nuevo una foto también con la etiqueta y luego que se vuelva a soltar en Parla para que otra persona pueda volver a repetir el proceso y sepamos que el proyecto está funcionando y la gente en Parla está leyendo”.

Para realizar esta evaluación, el equipo del instituto parleño se ha dado un plazo de un mes, aunque según ha relatado Esmeralda, #elcopérnicoteprestaunlibro “ha empezado en dos días muy fuerte y en el resto del mes que nos hemos dado de plazo para que vayan trayendo más y más libros, nos van a quitar el hashtag de las manos y se van a apropiar de él. Que es un poco lo que queremos, que empiecen a hacer de forma independiente el préstamo de libros en Parla”.

No obstante, en sólo unos días, ya tienen alguna prueba del buen funcionamiento del proyecto. “Nos emocionamos mucho el segundo día al ver que una de las primera personas que lo ha retuiteado es alguien que está leyendo un libro de cuentos que se soltó la tarde anterior. Ha colgado en Twitter la foto del libro con la mano de un niño chiquitito, así que pensamos que alguien dedicó la tarde a leer cuentos con sus hijos”, ha contado Muñoz.

Para fomentar la lectura en Parla, aunque “está viva. No sabemos dónde puede llegar”

En cuánto a qué tipo de libros se pueden soltar y dónde, la profesora de Lengua y Literatura ha asegurado que “pueden ser novelas, teatro o poesía, incluso algún libro ensayístico que haya gustado a los padres y lo quieran donar. Cualquier libro que sea bueno y que pueda enganchar a la lectura, vale”.

“Nochebuena de fantasmas”, “El profesor de música”, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, “El tratado naval”, “3L 4S3S1N4T0 D3L PR0F3S0R D3 M4T3M4T1C4S”, “La jungla del oro maldito”, “Navidades mágicas” o “El valle de los lobos” son algunos de los títulos que van a soltar los alumnos de una de las clases de segundo de la ESO. Los más precavidos, van incluso a plastificarlos para que la lluvia no los estropee.

Los dejarán sobre un banco, junto a un árbol, en una valla, al lado de una papelera, siempre en Parla. “De momento, nos interesa que sea algo específico de Parla, pero no se puede poner puertas al campo. Una buena palabra, un buen libro, lo sueltas a través de Internet, y se va multiplicando. Y eso es lo que pretendemos”, ha expuesto el director del instituto, José María Soler. “La gente puede seguir soltando los libros siempre que quieran, y mientras siguen tuiteando con el hashtag, eso querrá decir que siguen leyendo los libros que los niños del Copérnico han soltado”, ha añadido Esmeralda.

”Nosotros soltamos los libros, sabemos cuándo empieza pero no cuando acaba”, ha asegurado Esmeralda Muñoz para la que este proyecto es “como una lengua, está vivo”. Es la misma calificación que el director da al centro porque, según ha contado, “no sólo es la suelta de libros. El Nicolás Copérnico son “los lunes poéticos del Copérnico”, es teatro, es deporte, es Club de Unihockey… Cantidad de proyectos que se están articulando desde el centro para dar la mejor atención educativa a nuestros alumnos”.

El Nicolás Copérnico, un centro vivo con proyectos de todo tipo

“Nosotros no paramos, surgen proyectos continuamente, de todo tipo, de todos los departamentos. Trabajamos constantemente creando historias y proyectos”, ha remarcado la profesora de Lengua y Literatura. No siempre fue así. Este Instituto en el que actualmente cursan estudios de Educación Secundaria alrededor de 760 alumnos –unos 600 son alumnos de ESO y el resto de Bachillerato- abrió sus puertas hace ocho años.

“El inicio de este centro fue muy complicado, con una matrícula exigua y una mala fama”, ha descrito Soler, quien ha añadido que “fue absolutamente determinante que es un centro bilingüe de forma que se han incorporado al instituto alumnos que vienen de colegios bilingües como forma prioritaria”.

“Independientemente de esto”, según ha añadido Soler, “la mejora del centro se debe al buen hacer del antiguo equipo directivo, que estuvimos trabajando en situaciones muy precarias, muy penosas. Y actualmente, lo que está ocurriendo es que el trabajo que estamos realizando es que desarrollamos proyectos como éste que son mucho más que bilingüismo”.

Otros proyectos: lectura lúdica, exámenes con Google…

Entre los ejemplos que ha citado el director del Nicolás Copérnico, otro proyecto de lectura “lúdica”. “Los chicos no se sientan en los pupitres, se sientan en el suelo. Traen sus linternas, sus cojines, sus mantas y creamos un espacio de disfrute de la lectura”, ha descrito José María.

“Desde Tecnología tenemos un proyecto para hacer los exámenes utilizando formularios de Google que reciben la información al momento los alumnos y los padres, estamos desarrollando Google Apps de educación para incorporar herramientas muy potentes para la gestión docente y todos los alumnos tienen una cuenta de correo con el dominio nicolascopernico.net. Es decir, es un centro vivo”, ha sentenciado el director del instituto.

El Ayuntamiento de Parla, “orgulloso” del Copérnico y su comunidad educativa

El concejal de Educación y Cultura, José Manuel Zarzoso, ha expresado el “orgullo” que sienten desde el Ayuntamiento “por contar con una comunidad educativa tan innovadora, que motiva a nuestros jóvenes y ayuda a potenciar el buen nombre de Parla”.

“Iniciativas de este tipo llegan a la gente. En muchos lugares de Madrid, y fuera de nuestra región, se va a comentar este proyecto que está llevando a cabo el Nicolás Copérnico. Fomentar la lectura entre nuestros jóvenes siempre es una gran noticia, y hacerlo además de la mano de las redes sociales, a las que siempre están enganchados, permitirá que también se enganchen a los libros. Estamos encantados de que los rincones de Parla se llenen de lectura”, ha argumentado el edil de Educación.

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