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El centro de Día José Luis Sampedro de Parla participa en el concurso “Historias de mujeres mayores que plantan cara a la soledad”

Cuatro usuarias cuentan cómo viven, qué sienten estando solas y qué beneficios les aporta ir al centro cada día
16/07/2019
El centro de Día José Luis Sampedro de Parla participa en el concurso “Historias de mujeres mayores que plantan cara a la soledad”

El Centro de Día José Luis Sampedro participa en en el concurso"Historias de mujeres mayores que plantan cara a la soledad"

Liber, Juliana, Ignacio y Blasa  son los protagonistas de las historias con las que el centro de Día José Luis Sampedro de Parla ha participado en el concurso “Historias de mujeres mayores que plantan cara a la soledad”. El certamen forma parte del programa “Solas no. Mayores activas” de la asociación Accem. Su objetivo es visibilizar y sensibilizar sobre la realidad de las mujeres mayores que sienten soledad y concienciar sobre los beneficios del envejecimiento activo. 

El centro de Día José Luis Sampedro de Parla es uno de los participantes en este certamen de la asociación Accem abierto a cualquier persona y en el que se puede participar de forma individual o en grupo. 

En el caso del centro parleño, la participación es en equipo, el que forman los usuarios y los trabajadores. Entre todos han preparado una locución en la que Liber, Juliana, Ignacio y Blasa, cuatro de los mayores que asisten cada día al centro, explican cómo pasan la tarde en sus casas, qué es para ellos la soledad y, sobre todo, valoran los beneficios que les proporciona su asistencia diaria a las actividades del Sampedro. 

Y es que el objeto del concurso es promover el envejecimiento activo como forma de combatir las situaciones de soledad que en muchas ocasiones, las mujeres y hombres mayores, viven de forma no deseada. 

Las experiencias de los concursantes pueden servir a otros mayores a enfrentar la vejez desde una visión positiva; como un reto y oportunidad para el cambio. Es el caso de Liber Rivero, de 83 años. Viuda  y madre de dos hijos, pasa con éstos los fines de semana. 

Pero de lunes a viernes vive sola, un estado en el que se encuentra “muy a gusto”. No quiero compañía. Muchas veces mi hija me dice: “cuando seas mayor, te vendrás conmigo”. Pero yo no me voy a ir a ningún sitio”. 

“Me veo como si tuviera 18 años. Me encuentro tranquila. Cuando me quedo sola, me voy a la terraza a ver la gente pasar y no me da envidia, porque estoy muy a gusto. Mi hija me dice: “pero mamá, si estás sola tienes que estar triste”.” Pues no estoy triste,  estoy alegre y contenta, estoy muy a gustito de estar aquí sola”, asegura Liber. 

A Juliana Ruiz, la soledad no le produce el mismo bienestar. Tiene tres hijos y vive con uno de ellos. Pero como trabaja, agradece la atención que le prestan las trabajadoras del centro de Día. “Estoy muy contenta, se portan conmigo de maravilla. Me tienen que no te puedes imaginar”, afirma Juliana. 

“Aquí todos son muy buenos. Vienen a recogerme para que no me caiga, no me dejan salir sola a casa, me llevan al servicio y todo para que no me caiga. Se porta todo el mundo en el centro conmigo muy bien”, insiste Juliana. 

Ignacio Céspedes tiene 74 años. Para mitigar su soledad comparte las tardes y las tareas con un compañero al que ha alquilado una habitación en su casa. “Siempre tengo que hacer algo en casa. Las cosas que hacíais las mujeres, las hago yo. Y la compra la hace mi compañero. Los sábados y domingos me voy a dar un paseo, por entretenerme, por no estar en casa, la tele no me gusta”, cuenta Ignacio. 

Blasa Franco, de 93 años, tiene cinco hijas, muchos nietos y la ayuda de varias trabajadoras en casa. Blasa detalla que “me recogen, me desnudan, me ponen ropa de estar en casa y me ponen de cenar. Espero que vengan mis hijos y me den cenar, cada día le toca a uno. Me tienen que dar de comer, de beber…”.

Estas vivencias y sentimientos completan los cerca de diez minutos de relato con el que el centro de Día participa en el concurso. Los ganadores recibirán un diploma y la difusión de su proyecto dentro de una campaña de sensibilización sobre la soledad y el envejecimiento activo. 

Si el centro de Parla gana, sus usuarios serán protagonistas de esa campaña con mensajes positivos como el de Liber que asegura que “cuando sea mayor, si da la casualidad que vivo, yo no quiero irme con nadie. Yo quiero estar solita. Yo estoy así muy a gusto”.

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