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El Ayuntamiento de Parla retirará 16 fuentes ornamentales por criterios sanitarios, con un ahorro de 40.000 euros anuales, sólo en agua

Los informes técnicos también apuntan al elevado coste de mantenimiento de las fuentes, sobre todo porque son infraestructuras obsoletas.
27/05/2016
El Ayuntamiento de Parla retirará 16 fuentes ornamentales por criterios sanitarios, con un ahorro de 40.000 euros anuales, sólo en agua

La fuente de la calle Reina Victoria es una de las que se van a retirar

Las Concejalías de Servicios a la Comunidad, Sostenibilidad y Sanidad y Salud Pública han valorado, tras la realización de los correspondientes informes técnicos de cada una de las áreas, la necesidad de retirar 16 fuentes entre ornamentales a ras de suelo y otras de difícil mantenimiento y desinfección. Los criterios fundamentales por los que se retirarán las fuentes son sanitarios, pero también económicos, puesto que para garantizar la salubridad de las aguas habría que reconstruirlas con un coste que el Ayuntamiento no puede asumir. A cambio, sólo en agua, el Gobierno local prevé ahorrar casi 40.000 euros anuales.

Un ahorro de 40.000 euros sólo de gasto en agua

“El Ayuntamiento ha decidido retirar 16 fuentes ornamentales en Parla por motivo sanitarios. Esta retirada supondrá un ahorro anual de casi 40.000 euros sólo en agua, sin contar el coste por labores de mantenimiento y de limpieza. Al Ayuntamiento realmente lo que más nos preocupa es el riesgo sanitario que provocan este tipo de fuentes, porque la mayoría de las 16 son a ras de suelo”, ha explicado la concejala de Servicios a la Comunidad, María Jesús Fúnez. 

Difícil desinfección que no garantiza la calidad óptima del agua

La dificultad de desinfectar correctamente las aguas para evitar posibles enfermedades como la legionella, y el arduo y costoso mantenimiento de los elementos de las fuentes, debido a la mala ejecución de estas infraestructuras en el momento de su construcción, son los dos criterios recogidos en los informes de los técnicos de las áreas de Obras y Salud Pública por los que el Gobierno local ha tomado la decisión de retirar las fuentes.

Como ha manifestado la edil de Servicios a la Comunidad, “tenemos un informe biológico que nos dice que son fuentes que, al estar a ras de suelo, es muy fácil que se ensucien. Además, al ponerlas en funcionamiento el agua entra en contacto con la piel de los ciudadanos y de las personas que están alrededor por salpicoteo. Y si no están debidamente tratadas pueden causar legionella”.

Según los informes de Sanidad y Salud Pública, las deficiencias de construcción y materiales repercuten en la dificultad de garantizar la óptima calidad del agua, especialmente en las fuentes a ras de suelo, en las que el agua entra en contacto con la mucosa y la piel, se producen riesgos de aspersión e incluso existe la posibilidad de ingesta por parte de los usuarios que las utilizan para refrescarse.

Infraestructuras obsoletas e imposible acceso de los vehículos de limpieza

Y es que “son instalaciones que carecen de sistemas de depuración y desinfección para poder mantener la calidad del agua óptima. Además, la ubicación de estas fuentes impide los trabajos de limpieza y baldeo porque las barredoras no pueden pasar, ya que su peso derrumbaría las fuentes”, ha detallado Fúnez.

Según el informe de los técnicos de la Concejalía de Servicios a la Comunidad y Obras, algunas fuentes presentan elementos obsoletos o ineficaces para garantizar la calidad de las aguas. La propuesta técnica es su reconstrucción, lo que según el Ejecutivo local supondría un gasto demasiado elevado para asumir por las arcas municipales.

Por ejemplo, en el caso de las infraestructuras con vaso, los aljibes y depósitos son estructuras de cemento y hormigón, lo que facilita las incrustaciones calcáreas, de algas, etc., y también supone un riesgo de contaminación que aumenta teniendo en cuenta que son de difícil acceso. Por todo ello, los informes concluyen que:

  • No pueden asegurarse las condiciones óptimas fitosanitarias de estas infraestructuras
  • Aunque se realice una alta inversión, no se puede garantizar a los vecinos que no corren ningún riesgo
  • Por su ubicación y cota, deben estar apagadas en invierno para evitar que el agua a ras de suelo se congele y se produzcan caídas, lo que hace que la puesta en marcha anual sea muy corta
  • El coste del mantenimiento y del agua es muy alto, ya que se pierde mucho agua “tanto por evaporación, como por salpicoteo”, ha especificado la concejala

El gasto de agua de las fuentes ornamentales es más del doble que en los colegios

En este sentido, los informes también concluyen que los gastos de agua, mantenimiento, limpieza, analíticas, reposición de material y piezas deterioradas o averiadas, etc., son muy elevados. Así, sólo por el gasto del agua de las fuentes en 2015 (cuando muchas permanecieron ya apagadas como primera medida sanitaria del Gobierno al inicio de la legislatura) fue de 236.038 euros. Esta cantidad es más del doble del coste del agua de los centros educativos del municipio.

El año pasado, el gasto de agua consumida en los 22 colegios de Primaria, el centro de educación de personas adultas, el centro de educación especial y el centro municipal de formación San Ramón fue de 106.764 euros.

Localización de las 16 fuentes que van a ser retiradas

Tras los correspondientes informes técnicos, el Ayuntamiento de Parla va a retirar las siguientes fuentes:

  • Parque de la Ermita (calle María Zambrano con calle Gladiolo)
  • Bulevar Sur (frente a calle San Antón, 2)
  • Parque República Argentina (calle República Argentina y calle Méjico)
  • Plaza Enrique Tierno Galván (calle Carlos V, 19-23)
  • Tres fuentes en la Plaza de Dolores Ibárruri, en la calle Isabel II y Alfonso XII; y dos en la calle Independencia
  • Plaza del Cemento (calle Reina Victoria, 28)
  • Cibernética (calle Reina Victoria con Carlos V)
  • Plaza Maldonado (calle Felipe II, 2 bis posterior)
  • Parque María Cristina (calle Felipe II frente al colegio Miguel Delibes)
  • Plaza Zurbarán (calle Zurbarán, 7)
  • Plaza de la Guardia Civil (calle Pinto con calle San Antón)
  • Plaza Adolfo Marsillach (calle Domingo Malagón, 4)
  • Calle Jerusalén con Río Jordán
  • Calle Leganés, frente al 32

La inversión de la retirada de las fuentes es de 18.000 euros

El presupuesto “de la retirada y adecuación es de 18.000 euros, pero teniendo en cuenta que el gasto que tenemos en agua es de casi 40.000 al año, muy pronto supondrá un ahorro importante su retirada, tanto económicamente como por salud, por supuesto”, ha contado la edil de Servicios a la Comunidad.

Los trabajos de remodelación consistirán en la retirada de los elementos de las fuentes, cuyos huecos van a ser rellenados con tierras, compactados, solados en hormigón y terminados con un pavimento similar al existente en cada una de las zonas de actuación. Según María Jesús Fúnez, “vamos a llevar a cabo un solado con el pavimento lo más parecido al de la ubicación de cada una de las fuentes”.

En las situadas en la Plaza Dolores Ibárruri la actuación, como ha descrito María Jesús Fúnez, consistirá en “mantener la estructura, que es de granito y queda bien como elemento de mobiliario urbano decorativo, y le vamos a poner goteo y a ajardinarlo”. Las obras de retirada y sustitución de las fuentes comenzarán en los próximos días.

Primeras medidas por salud pública el pasado verano

Ya en julio del año pasado, una de las primeras medidas del Ejecutivo local en materia de salud pública fue la de detener los surtidores de todas las fuentes del municipio, ya que en ese momento llevaban cuatro meses sin realizarse las labores de limpieza de sus aguas por la falta de pago del anterior Gobierno local a la empresa concesionaria.

Según ha explicado la concejala, “el año pasado cuando entramos en el Gobierno de Parla, hubo una demanda vecinal para que las volviéramos a poner en funcionamiento. En ese momento no pudimos hacerlo porque el agua no estaba acondicionada y podía haber un posible problema sanitario y ahora, con los informes, hemos decidido retirarlas y llevar a cabo la obra precisamente para evitar eso, cualquier enfermedad que pueda provocar el agua mal tratada, especialmente en los niños que son muchos los que se meten y se mojan en estas fuentes”. “Aparte del coste del mantenimiento que el Ayuntamiento no está en condiciones de poder asumirlo”, ha añadido la edil. 

Así, el pasado verano el Ayuntamiento vacío, paró los géiseres y desinfectó alrededor de 40 fuentes ornamentales del municipio. Fue una medida avalada por informes técnicos sanitarios que indicaban que, de no tomarse, se provocaría un riesgo de contagio de legionelosis entre los ciudadanos por el estado de las aguas. El incumplimiento de la empresa por la deuda que mantenía el anterior Gobierno, condujo al Ayuntamiento a rescindir el contrato y recuperar este servicio que desde finales del año pasado es prestado por trabajadores municipales. 

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