Los grandes parques envuelven la ciudad en una superficie aproximada de 2.000.000m2 de espacios verdes. Todos ellos están conectados en lo que se conoce como Anillo Verde de la ciudad, que tiene como funciones principales dotar al municipio de amplias zonas de ocio y esparcimiento y aislar del ruido provocado por las vías de comunicación que rodean la ciudad.
En la actualidad algunas de estas zonas están en fase de remodelación debido al desarrollo de los nuevos barrios residenciales, pero en breve se podrá disfrutar de todas ellas. Además buena parte de ellas están dotadas con diferentes espacios de juegos infantiles, zonas deportivas y áreas para mayores, así como con espacios de recreo y estancia en los que poder disfrutar de cierta tranquilidad y de la propia naturaleza sin tener que desplazarse fuera de la ciudad. También cuentan con zonas específicas para perros.
Comenzando desde el caballón de La Laguna al norte de la ciudad y en dirección suroeste se llega al parque de La Fuente. Siguiendo hacia el sur y tras cruzar los dos parques de La Ermita, se llega al de Castilla y León, que da paso parque de Las Comunidades. Desde éste último se accede a la Dehesa Boyal, popularmente conocido como “Parque del Lago”, y ya en dirección noreste se llega al de Parla Este, para continuar hasta el Cerro de la Cantueña, un espacio protegido por su gran interés natural.
Forma parte del cinturón verde de Parla. Sirve como pantalla visual y acústica de la carretera de Toledo (A-42), de tal manera que aísla a la ciudad del ruido que produce y minimiza el impacto estético.
El diseño de la zona respeta su función principal de minimizar el impacto de la carretera de Toledo y del futuro Parque empresarial, por lo que se ha concebido para que se perciba como un espacio protegido de las agresiones externas. Se trata de un talud que presenta una sencilla alineación de árboles que ofrecen sombra, combinados con plantaciones arbustivas y una red de caminos que comunica diversas zonas estanciales que permite la práctica de actividades de diferente índole entre las que destacan las deportivas o de ocio.
Se pueden reconocer dos caminos principales, uno en la zona alta y otro en la parte baja del talud. Este último, un poco más ancho que el de la zona alta, cruza el parque de un extremo a otro. Al lado del camino casi pegando a la calle Lagos de Covadonga hay pequeñas Rosaledas y Plumíferas (Gynerium) sobre una base de Marmolina de distintos colores que contrastan con el verde de la gran pradera del parque. También cuenta con una pequeña zona infantil en la parte central, y con una gran zona canina en la parte más cercana a la entrada centro de Parla.
Todo ello hace que sea un parque de grandes paseos, ya que ofrece una gran amplitud, y diversas posibilidades para el ocio o la simple contemplación. Además, el propio talud resulta un gran aislante, lo que hace de ésta un una zona bastante tranquila.
A lo largo de todo el paseo se pueden encontrar diversas especies de arbustos tales como Lavanda, Romero, Photineas, Junípero horizontal, Durillo, Adelfas, Pyracantha, Cytissus. Y entre el arbolado de la zona hay que destacar los ejemplares de Olivos, Castaños de indias, Mimosas, Aligustre, Chopos.
Siguiendo por el caballón de La Laguna hacia el sur y tras cruzar la rotonda de la entrada centro, da comienzo el Parque de la fuente, que es la continuación del caballón de la Laguna.
Es uno de los parques de gran superficie del municipio y al igual que el caballón de la Laguna, también ha sido concebido como una gran pantalla verde que cumple una doble función: por un lado separa el municipio de la carretera de Toledo (A-42), aislando a la ciudad de cualquier impacto visual de dicha vía y minimizando cualquier impacto acústico que se derive de la misma. Por otro ofrece una buena oportunidad para el ocio y esparcimiento en una zona verde.
El parque se divide en dos por un camino con bancos que lo cruza de extremo a extremo favoreciendo el paseo por el mismo. No existe una zona estancial propiamente dicha pero si hay tres zonas de juego infantil para los más pequeños, y dada su gran longitud se puede definir como un parque idóneo para pasear y hacer deporte.
En este parque hay 187 unidades de frondosas como por ejemplo los plátanos, castaño de Indias, Arces, Prunos, Chopos y frenos. Existen al menos 8 unidades de Coníferas, entre las que destacan los Cedros y los Pinos.
Además se encuentran distintos tipos de macizos arbustivos, en especial Juniperos horizontales, romero, Pittosporum, Forsytia, etc., que tienen como misión romper con la horizontalidad de la pradera y dar distintos toques de verde y color en el parque.
También se le conoce como el parque de la Ermita grande. Tiene dos grandes zonas muy diferenciadas; una zona de césped y otra zona de pradera natural. Se trata de un parque con múltiples usos entre los que se destacan un parque infantil para los más pequeños, y una pista polideportiva sobre arena en la que se pueden practicar distintos deportes. Alrededor de ambas hay mesas y bancos de madera a modo de merendero. Por último, cabe señalar que entre los distintos parterres hay caminos perimetrales por los que se puede pasear, y en los que también hay numerosos bancos para sentarse.
Como complemento a esta primera zona del parque, se encuentra una zona más “natural”, con una pradera que busca un contraste de colores en distintas estaciones y que ofrece al parque distintos tipos de vegetación.
En algunas ocasiones además de los usos recreativos propios del parque se realizan actividades culturales, sobre todo durante las fiestas patronales del municipio.
Es un parque con vegetación típica Mediterránea, en el que el Olivo es el elemento dominador, aunque combinado con ejemplares de Olmos, Pinos, Cedros, Almendros, Castaños de indias. Además entre los macizos arbustivos destacan especies como el Junipero horizontal, el Romero, Evonymus y algunos ejemplares de Escaramujo o Rosal silvestre.
Está situado detrás de la Ermita, al sur de la ciudad. No es de grandes dimensiones pero ofrece muchas posibilidades a quien lo visita. En la parte trasera de la Ermita hay una pista deportiva pavimentada que en algunas ocasiones tiene usos de carácter cultural. También cuenta con dos zonas infantiles para el recreo de los más pequeños con una estética muy cuidada que están delimitadas por travesaños de madera.
Cuenta con numerosos bancos para sentarse y la cantidad de caminos perimetrales que hay invitan a agradables paseos, amenizados por los distintos tipos de plantas y arbustos entre los que destacan las Trepadoras, todo ello hace de éste un parque tranquilo, ideal para relajarse, descansar, o leer.
Si bien se caracteriza por una pérgola con trepadoras, entre los arbustos destacan macizos arbustivos de Pittosporum, Pyracantha, Cotoneaster, aligustre y algunas aromáticas como Romero y Lavanda. También cuenta con macizos de flor de temporada.
Respecto a las especies arbóreas destacan los Olivos, aunque hay otras como por ejemplo las Lagerstroemias.
Se trata de un parque con multitud de usos, que está equipado con un parque infantil, y una pista polideportiva. También tiene una zona estancial donde hay mesas y bancos de madera y amplias zonas para el paseo. Cuenta además con un paseo central de hormigón impreso que recorre el parque.
En el parque se pueden diferenciar dos zonas: la de pradera y la arbustiva. La primera es la más próxima a la piscina municipal, y tiene una base de pradera dentro de la que se pueden encontrar distintos macizos tanto de flor de temporada como de Rosal. También cuenta con una zona donde se ubican 11 Olivos y una alineación de Paulonias, todo ello delimitado por una bordura de aligustre de seto.
La zona Arbustiva es la más cerca de la calle Toledo. En ella se encuentran macizos de arbusto, principalmente Romero y Lavanda que se riega mediante un sistema de goteo.
Se trata de un parque que al no estar ubicado en el casco urbano cuenta con una afluencia moderada de público y por tanto se define por su tranquilidad y calma. Principalmente se usa para hacer ejercicio aunque en numerosas ocasiones se dan cita distintos eventos de tipo deportivo, dada su céntrica ubicación, y la enorme amplitud.
Es una zona prácticamente forestal en la que hay distintas especies arbóreas como por ejemplo, Chopos, Tilos, Olmos, Pinos, Encinas, Cedros, Cipreses, Abetos, además de un espacio en el que se da una agrupación de Olivos. Toda esta vegetación arbórea se mezcla con vegetación arbustiva mediterránea como el Romero, la Lavanda y la Retama, toda ella sobre un suelo de pradera natural.
Este parque es una de las zonas verdes emblemáticas del municipio en el que se puede encontrar tranquilidad al tiempo que resulta un excelente sitio de reunión. El parque se vertebra en torno a un lago que se encuentra en la zona central, alrededor del que se entrelazan fauna y flora. Además, en él se pueden ver algunos peces y numerosos patos y ocas mientras se pasea por un camino pavimentado que lo rodea.
Es uno de los pulmones verdes de Parla que invita al descanso por la tranquilidad que reina, apartado de la actividad urbana. La distancia con respecto al centro urbano hace que éste sea un parque de largos ratos. Mucha gente baja haciendo footing o para practicar algún tipo de deporte. Ofrece gran cantidad de bancos para sentarse y un espacio de juego infantil para las actividades recreativas de los más pequeños.
En algunas ocasiones alberga otro tipo de actividades de carácter cultural sobre todo durante las fiestas patronales del municipio.
La otra mitad del parque es una zona de pinar donde están ubicadas las barbacoas, muy usadas por los habitantes del municipio. Para poder hacer barbacoas se necesita un permiso por parte del Servicio de Medio Ambiente (Plaza de la Constitución s/n o en el teléfono: 91 624 03 28. Horario: de 9 a 14h).
Entre las especies arbóreas destacan 5 ejemplares de Robinia, 17 de Ailanto, 9 Chopos, 4 encinas, 50 Laureles, 25 Moreras, 11 Olivos,8 Higueras,14 Sauces, 30 de la familia Prunas, Granados, y un bosquete de 778 ejemplares de Pino piñonero en la zona de merenderos y barbacoas.
Entre las especies arbustivas se pueden encontrar los macizos de Romero, Lavanda, Adelfas , Evonymus, macizos de Rosal sevillano con bordura de Boj, entre otros
Es uno de los parques más grandes de Parla, ubicado en el nuevo barrio de Parla-Este, y que por su reciente construcción se están realizando las tareas finales de adecuación. En él destacan distintas zonas diferenciadas con maderas, arbustos, además de una zonas semi-forestal. La zona central del parque es de pradera, y tiene un lago del que emana un geiser que alcanza gran altura. Este lago que cuenta además con un pequeño canal que culmina en un pequeño estanque, está rodeado por paseos perimetrales y vegetación lacustre, que hace que el entorno sea agradable y tranquilo.
Junto a la Avenida de América se dispondrá de una superficie de madroño para arte topiario extensivo, lo que supone que a través de podas especiales se realizarán juegos florales en dicha zona que amenizará este espacio que irá cambiando de forma a lo largo del tiempo. En sus proximidades se encuentra un bosque mixto formado con gravas y elementos verticales (largueros) coloreados.
En su conjunto el parque contará con una pérgola de rosaleda que definirá sus límites. Está previsto que se cree una nueva zona estancial dónde actualmente se ubica el área canina, desplazando ésta al otro extremo del parque.
Asimismo se ampliará considerablemente la superficie de pradera existente, especialmente en las zonas centrales, con el objeto de que produzca una agradable sensación de amplitud, a partir de la creación de pequeñas rocallas. También se acondicionarán los márgenes del canal mediante la instauración de pradera y una hilera de Sauces Llorones (Salix babylonica). Además se podrá pasear por una senda botánica que estará formada por árboles y arbustos, y una alineación de castaños.
Los accesos al parque se remodelarán completamente, de tal modo que los flancos de los paseos serán de pradera de césped y el perímetro exterior se nivelará y adoquinara para facilitar el tránsito.
Entrando por la puerta de las Américas toda la zona que queda a mano izquierda es un zona forestal con distintas especies: Quercus rubra, Liquidambar styraciflua, Cedrus deodara, Cedrus atlantica, Acer saccharinum, Carpinus betulus, Lirodendrom tulipifera, Chitalpa taskentensis, Celtis australis, Tilia platyphyllos, Pyrus calleryana, Prunus lusitanica, Castanea sativa, Betula pendula, Juglans nigra, Aesculus carnea, Acer onspessulanum, Prunus dulces, Crategus laevigata, Fraxinus angustifolia, Cupressocyparis leylandii, Cupressus arizonica (fastigiata), Lagerstroemia indica, Acacia deabalta, Pinus halepensis, Sorbus intermedia, Cedrus libani, Salix babilonica, y Acer campestris.
La principal característica del relieve de Parla es la uniformidad que sólo queda rota por el Cerro de la Cantueña; un cerro que alcanza los 648 metros de altitud, y una superficie de 1.293.132m2 que se encuentra situado al noreste de la ciudad.
Dividido entre los términos municipales de Fuenlabrada y Parla, en 1994 fue declarado bien de interés cultural, por ser una zona de interés geomorfológico, ya que se trata de un “cerro testigo”.
El cerro testigo es un conjunto de capas duras y blandas dispuestas horizontalmente en el que la erosión ha ido esculpiendo paisajes horizontales a lo largo de millones de años, es decir, que en el transcurso de millones de años se han ido erosionando las capas más blandas del terreno dibujando el cerro hasta definir la llanura sobre la que hoy se encuentra la ciudad. En la Comunidad de Madrid se pueden visitar otros cerros de estas mismas características: Cerro Almodóvar (Madrid capital), el Cerro de los Batallones (Torrejón de Velasco) o los Cerros de Los Ángeles y Buena Vista (en Getafe).
Tradicionalmente ha tenido un uso agrícola en el que han predominado los campos de Olivos, trigo y en menor medida de Almendro. En la actualidad es un parque desde el que se puede contemplar la ciudad y dar un paseo.





