La actuación correcta y precoz en caso de intoxicación, es fundamental para la buena evolución del proceso, por ello, se indican unas normas generales factibles de llevar a cabo en el medio doméstico y escolar. Asimismo se citan algunas sustancias químicas, que con frecuencia son causa de accidentes en la infancia, síntomas de la intoxicación y tratamientos de urgencia.
Ante la diversidad y abundancia de productos comerciales de que dispone el mercado, la complejidad de sus fórmulas (en las que pueden intervenir varias sustancias potencialmente tóxicas) y el carácter habitualmente confidencial de éstas, se orienta el tratamiento de urgencia hacia el o los componente/s más peligrosos y de mayor incidencia en una determinada preparación.
Al margen de las pautas señaladas es importante tener en cuenta que, ante la duda de una actuación correcta o síntomas graves, se debe remitir al niño rápidamente a un centro asistencial, en donde le sea aplicada la terapéutica específica.
La mayor parte de los tóxicos son eméticos (vomitivos) por sí mismos, pero si los vómitos no se producen espontáneamente, hay que inducirlos, si es posible y no están contraindicados.
El vómito puede ser inducido:
Las dosis son:
9 - 1 2 meses - 10 c.c.
1 -12 años - 15 c.c.
Mayor 12 años - 30 c.c. Después de la ingestión de ipecacuana, administrar de 100 a 500 c.c. de algún líquido claro, ya que la evacuación del estómago resulta más difícil cuando está vacío.
En caso de que no se produzca el vómito en 20 minutos, repetir la dosis de ipecacuana.
Después de la émesis (vómito), está indicada la administración de carbón activado, poderoso absorbente que inactiva con rapidez muchos venenos si se administra precozmente, antes de que se haya absorbido la mayor parte del tóxico. Resulta eficaz ante casi todas las sustancias químicas excepto:
Dosis: 1 ó 2 cucharadas soperas de carbón activo en ¼ litro de agua, o una mezcla de consistencia de sopa, proporciona una concentración adecuada para uso oral.
Para eliminar el tóxico absorbido, administrar líquidos claros en abundancia.
En los intoxicados por gases o vapores hay que considerar:
El tóxico puede actuar sobre piel y mucosas directamente o ser absorbido a través de ellas; para eliminarlo:
Si la vía de entrada es mediante heridas en la piel o inoculación:
Rápida y completa irrigación del ojo con abundante agua. Consultar al Oftalmólogo.
Batir cuatro o cinco claras de huevo con una pequeña cantidad de agua y diluir hasta un litro. Filtrar
Indicación: Cualquier tipo de intoxicación sobre todo si se desconoce su origen.
Es conveniente que se inserte una etiqueta en el frasco que nos recuerde que:
«NO se debe usar si se ha ingerido estricnina, corrosivos o destilados del petróleo, así como las dosis según la edad».
Disolver 2 gr. de jabón en un vaso de agua caliente.
Indicaciones: Emético de tipo doméstico.
Cloruro sódico o sal común, dos o tres cucharaditas disueltas en 250 c.c. de agua. Indicaciones: Emético.





