Actúe con serenidad, su integridad física es lo más importante.
Si no tiene total seguridad en repeler con eficacia dicha agresión, y con el mínimo riesgo, no lo intente.
Acérquese a un lugar donde haya más personas.
Si no es posible, no dude en gritar pidiendo socorro; conseguirá que su asaltante se intimide o que otras personas puedan ayudarle o pidan auxilio.
Si se halla en inferioridad física, no ofrezca resistencia, mantenga la calma y procure memorizar el mayor número de datos sobre su asaltante, especialmente:
Cabeza: Color y tipo de pelo, raza, si porta o no gafas, barba o bigote...
Cuerpo: Color y tipo de ropa, también del calzado, calcular estatura aproximada y complexión (delgado, grueso, fuerte)
Acento del habla
Modo de huida (a pie o en vehículo) y en qué dirección.
Vehículo: Marca, modelo, color y, ante todo, la matrícula.
Tatuajes, cicatrices, marcas que caractericen claramente a su agresor.